De la costumbre al destino: Las piscinas del Centro Acuático ya son de clase mundial
Las piscinas del Centro Acuático siguen siendo las de siempre, pero ya no se sienten igual. El agua es la misma, sí, solo que ahora fluye con otro ánimo: más limpia en la mirada de quien la usa, más llena de porvenir, más cerca de una obra que ya fue reconstruida y certificada para competencias internacionales.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Ya no hablamos de un complejo de piscinas. Ahora son piletas, como llama la natación, y los expertos, a esos recintos donde tritones y sirenas van detrás de medallas.
Lo que antes era costumbre hoy se forja como destino. El centro acuático del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte fue completamente reconstruido para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, y el anuncio de su certificación internacional confirmó que la piscina dejó de ser un asunto doméstico para entrar en el mapa de las grandes citas.
La transformación del complejo de piscinas
La transformación no se quedó en el concreto visible. La obra incluyó tres piscinas nuevas levantadas por Fluidra y, además, un gimnasio seco que cambia el oficio de los clavados en el país, una herramienta que antes no existía y que ya está marcando otra manera de entrenar.
Por eso la sensación no es de estreno, sino de segundo nacimiento. El sitio es el mismo de siempre, pero ahora tiene otro pulso, respira mejor, mira más lejos y se comporta como un escenario que dejó de pedir permiso para empezar a parecerse a lo que siempre debió ser.
Entre quienes llegan todos los días a esa agua nueva, el cambio se siente en el cuerpo y en la cabeza. Los clavadistas dominicanos ahora cuentan con un gimnasio seco y una plataforma moderna, y eso les quita la improvisación de encima. ya no entrenan “a la cara de vaquero”, como resumió uno de ellos, sino con una base que les permite pensar más alto.
La prueba de fuego para el complejo de piscinas
La prueba de fuego ya está anunciada: el remozado Centro Acuático recibirá el XI DR International Swim Open, con 572 atletas de 10 países, un evento que servirá para medir la instalación y para ponerla frente a nadadores que vienen a competir, no a contemplar.
Nada de esto llegó por arte de magia. Diario Libre reportó que el Gobierno destinó RD$785.4 millones a la remodelación, una suma que explica por qué la obra no solo se maquilló, sino que se rehízo con otras ambiciones, en las que se incluyen áreas que no estaban contempladas hace 20 años.
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Y ahí está el centro de esta historia: no es una nota sobre piletas, sino sobre legado. El propio Gobierno ha dicho que estas intervenciones deben dejar infraestructuras dignas al servicio permanente de atletas y ciudadanos, una idea que convierte la piscina en algo más grande que una sede de juegos.
Los que entrenan hoy en esa agua serán, dentro de poco, los primeros testigos de lo que significa tener al lado a los titanes de la región. El Centro Olímpico ya no solo guarda memoria de lo que fue; ahora empieza a preparar el escenario de lo que viene.
FOTO: Cortesía FEDDA